El estímulo calcaneal es una estructura ósea, como de espina que puede convertirse en el calcáneo (hueso del talón). A menudo tiene sólo unos pocos milímetros de largo pero puede causar un dolor considerable. Generalmente está causado por un cansancio excesivo duradero del pie, que conduce a rupturas del tendón. Se produce la calcificación, la cuál crea este pequeño crecimiento.
En el dolor lo primero que se debe conseguir es un alivio de la presión local (medida de la presión del pie). Una reducción del peso o zapatos acogedores con el pie son generalmente suficientes para mejorar la condición. También las plantillas ajustadas ortopédicamente pueden hacer que caminar y estar de pie sean más fáciles. También se logran buenos resultados con el tratamiento ultrasónico. Si los dolores no son causados por el estímulo calcaneal en sí mismo sino justo por la consiguiente inflamación, se puede considerar un tratamiento de ondas de choque. Mediante la utilización de ondas de choque de elevada energía se estimula el metabolismo de las zonas afectadas, influyendo en los receptores del dolor. Generalmente, los dolores severos disminuyen después del primer tratamiento. En los casos persistentes el último recurso es una operación en la que se extirpa el crecimiento perturbador óseo. Esto se puede realizar endoscópicamente, ensanchando el tejido fino.





